MITOS Y VERDADES SOBRE LA SALUD ORAL DE LAS GESTANTES

¿Cuántas veces has escuchado cosas tales como: “Un embarazo es un diente menos”, “el bebé te quita el calcio de tu dentadura” o “no puedes hacerte ningún tratamiento dental si estás embarazada”?

Pues, nada está más alejado de la verdad que estas afirmaciones. Durante el embarazo no se pierden las piezas dentales; los bebés no absorben el calcio de tus dientes; ni tampoco ellos se ven afectados porque te realices tratamientos odontológicos.

Estos y muchos otros mitos fueron tomando fuerza por simple desconocimiento, pasando de generación en generación, volviéndose casi verdades por mera sugestión.

Sin embargo y a pesar de estas creencias, una cosa sí es segura, y es que el embarazo afecta casi todos los aspectos de la vida de una mujer, incluido su salud bucal.

Por tal motivo, la visita al odontólogo durante el embarazo, pasó de ser una recomendación para convertirse en una práctica de salud responsable antes, durante y después del embarazo.

Entonces, luego de este preámbulo, les daré a conocer las afecciones bucales más comunes que se presentan durante el tiempo de gestación. Constan en esta lista la enfermedad de las encías, la boca reseca, la erosión del esmalte, las hormonas y el aumento del flujo sanguíneo.

  • Enfermedad de las encías: Debemos prestar mucha atención a los dientes y las encías durante el embarazo. Según un reporte publicado por la revista Ciencias Naturales, biología y medicina, en el año 2010, las mujeres embarazadas son más susceptibles a la enfermedad de las encías, lo que puede ser también un catalizador para el trabajo de parto prematuro.
  • Boca reseca: La boca reseca durante el embarazo puede poner a las mujeres en mayor riesgo de contraer problemas como caries e infecciones.
  • Erosión del esmalte: Para algunas mujeres las náuseas matinales son el síntoma clave para determinar un embarazo. Junto con las náuseas aparece un ácido que si se deja en la boca, puede erosionar los dientes. Asegúrese de enjuagar la boca con abundante agua o con enjuagues bucales que contengan flúor para mantener los ácidos bajo control.
  • Las hormonas: Según la Asociación Norteamericana del Embarazo, durante esta etapa las hormonas pueden afectar la forma en que su cuerpo reacciona frente a las bacterias, provocando una infección periodontal y dolor en dientes y encías.
  • Aumento del flujo sanguíneo: El trabajo extra que realiza tu cuerpo para sostenerte a ti y a tu bebé, se traduce en el aumento del flujo sanguíneo. Esto puede provocar la inflamación y sensibilidad de encías, incluso al tacto. El consumo de alimentos fríos y calientes agudiza aún más este cuadro.

TU BIENESTAR SE REFLEJA EN TU BEBÉ

Hay algo que no debes pasar por alto:

“Durante el embarazo tus dientes y encías requieren de una atención especial”

Es cierto que, en la mayoría de los casos, toda la atención se enfoca en cómo se desarrolla el bebé durante el proceso de gestación y sus cuidados, y es allí donde caemos en el error de descuidar nuestro estado general de salud.

Entonces, lo primero que vas a hacer es decirle a tu odontólogo de confianza que estás embarazada, para que el profesional tome todas las precauciones del caso.

Es recomendable programar tu cita a partir del cuarto o sexto mes de gestación, porque los primeros tres meses son de extrema importancia para el desarrollo de tu niño y se pueden presentar complicaciones.

No se sugiere durante el primer trimestre los anestésicos, radiografías, medicaciones para el dolor y antibióticos, a menos que sea absolutamente necesario.

Puede causar molestias, permanecer sentada por mucho tiempo en el sillón odontológico durante el último trimestre del embarazo y hay evidencia de que las mujeres embarazadas están más propensas a cansarse.

Además, es importante que usted discuta con su profesional cualquier problema, historial sobre abortos pasados y medicamentos que usted esté tomando.

Si tu dentista le prescribe alguna medicación, no exceda en la dosis recomendada.

CONSEJOS FINALES

1.- Acude al dentista antes, durante y después del embarazo.

2.- Vigila tu higiene dental. Un cepillado regular dos veces al día.

3.- Si notas que las encías están inflamadas, te duelen y/o sangran, acude inmediatamente al dentista.

4.- Disminuye la ingesta de azúcares y come más sano.

5.- Bebe mucho agua, ya que hidrata la boca y es genial para el resto de tu cuerpo.

Equipo CEDAZ

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